La úlcera de estómago o úlcera gástrica es una llaga en el estómago o en el intestino donde recibe el nombre de úlcera duodenal que deja el revistimiento de las paredes del estómago o del instestino en carne viva y pueden provocar sangrado interno o perforación.

Este tipo de úlceras recibe otros nombres como el de úlcera péptica ya que afecta a la zona mucosa del estómago. La causa más común de esta enfermedad es producida por una bacteria del estómago llamada Helicobacter pylori, pero el hecho de tener esta bacteria no implica que vayamos a tener la úlcera de estómago.

Factores que incrementan la posibilidad de padecerla

  • Alta ingesta de alcool o ingesta continuada del mismo.
  • Tomar demasiada medicación con ácido acetilsalicílico como aspirinas o acetilcisteína.
  • La ingesta de otros medicamentos continuados como ibuprofeno, naproxeno u otros antiflamatorios.
  • Fumar
  • Otras enfermedades graves que reduzcan nuestras defensas.
  • Someterse a tratamientos de quimioterapia o radioterapia.

¿Cómo se realiza el diagnóstico?

El diagnóstico de esta enfermedad se realiza a través de una endoscopia con la introducción de un tubo con una micro cámara en su terminación para comprobar el estado de las paredes del exófago y del estómago. El otro tipo de diagnóstico es a través de una gastroscopia con una técnica similar a la anterior, pero entrando por el recto y que permite ver las pareces del intestino y del estómago.

Se debe verificar la ausencia de anemia y la prueba del Helicobacter Pylori.

¿Cual es el tratamiento o la cura?

El primer paso la curar esta enfermedad es acabar con la bacteria del Helicobacter Pylori en caso de existir. El tratamiento recomendado por la OMS se realiza con la ingesta un protector gástrico como el Omeoprazol y dos antibióticos como la Claritromicina y Amoxicilina.

Se debe reducir también la acidez del estómago con un inhibidor de la bomba de protones durante 8 semanas como puede ser el Pepto-Bismol.

Si estos tratamientos no resultan ser efectivos habrá que recurrir a una inyección directa en la úlcera de un medicamento específico para ayudar a cerrarla. En casos extremos en que el sangrado no para, puede requerir una operación para lograr cerrar la úlcera gástrica.